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25 abril, 2014

COLECTIVERO 50% CULPABLE DE LA MUERTE DE UN CICLISTA

Tras ponderar que el colectivero debió disminuir su velocidad al advertir la presencia de la bicicleta cincuenta metros antes del lugar del impacto, la Cámara Civil, Comercial y Contencioso- administrativa de San Francisco ratificó que el chofer resultó culpable en 50% en el accidente en el cual perdió la vida el ciclista, que intentó doblar en “U” en una avenida.

El fallo consideró que “si el conductor del ómnibus estaba percatado del potencial peligro existente delante y sabiendo que comandaba una unidad de gran porte que demanda recorrer una mayor distancia que la de un automotor para su detención, debió disminuir sensiblemente la velocidad, muy por debajo del máximo permitido”.

El juzgado de origen determinó el mismo porcentaje de responsabilidad, aunque valorando otra circunstancia, relativa a que las pericias establecieron que al momento de la colisión el ómnibus se conducía a una velocidad superior en 8 km/h a la permitida.

En etapa  de apelación, la mencionada Cámara integrada por Horacio Vanzetti – autor del voto- y Victor Peiretti, arribó a la misma solución en cuanto a los guarismos de culpa compartida, pero con un argumento distinto al de primera instancia.

El tribunal de alzada, por su lado, entendió que “un exceso en sólo 8 km/h en la velocidad del ómnibus no pareciera se un reproche tan importante que lleve a atribuir la responsabilidad del 50% a su conductor”, sin embargo, por otro costado, estimó que dicho porcentaje de culpa se justifica en tanto la única testigo presencial, que era transportada en el colectivo, declaró que desde 50 metros antes del siniestro el chofer del ómnibus venía haciéndole señas de luces a la bici para que se corriera a la banquina.

Al respecto, el órgano de apelación evaluó que el conductor de la unidad  “estaba advertido del peligro potencial que significaba la presencia de la bicicleta delante, por lo que se imponía como medida adicional que disminuyese su velocidad a muy por debajo del máximo permitido” y “el no hacerlo implica un reproche subjetivo a su conducta, y de la imposibilidad de detener su vehículo frente a la maniobra imprevista del ciclista”.

En tal sentido, el decisorio recordó que “la circulación compartida requiere prudencia, diligencia y pericia de todos los conductores y nadie puede desligarse absolutamente del proceder de los demás y de los errores o equivocaciones ajenas” y a “mayor velocidad será más difícil detener el vehículo accionando los freno, exigiendo además mayor atención del conductor a las continencias del tránsito”.

En otro orden, el fallo por unanimidad declaró inoponible a los accionantes- padre del ciclista fallecido- la franquicia que rige en el contrato de seguro del transporte de pasajeros – por la cual las aseguradoras se eximen de pagar condenas inferiores a 40 mil pesos, que quedan a cargo de las empresas de colectivos-, pese que en anteriores pronunciamientos el Juez Vanzetti había adoptado la postura contraria.

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